A veces la vida y el destino se sincronizan para darnos lecciones que debemos aprender o entender en un corto, mediano y largo plazo. En ocasiones tenemos que repetir las lecciones para saber si en verdad comprendimos la lección aunque a veces solo el tiempo te hace darte cuenta que fue mejor tener los tropiezos para reconocer que nuestros errores pudieron haber afectado en gran parte nuestro presente.
Hace dos días me entere que tengo otro tumor en mi cuerpo, tal vez mis lecciones de este año han sido las más duras pero no imposibles de entender y si, debo reconocer que soy valiente para enfrentar este nuevo golpe de la vida. Yo presentía que estaba mal porque mi cuerpo empezaba a cambiar, muchas personas criticaban o juzgaban mi incremento de peso, decían que estaba gordita, gorda o embarazada. Su error fue hablar cosas innecesarias porque es cansado escuchar sus palabras sin saber que mi estado de salud estaba pasando un caos.
He estado estos meses intentando huir ante los comentarios que me hacen, si me afectaron porque sus palabras me hacían sentir menos, lo que no saben es que me frustraba o me enojaba que repetían sus comentarios a pesar de que les decía que estaba enferma.
Ademas de que hay personas de mi familia, conocidos o gente que ni me conocía que hacia comentarios que afectaban mi autoestima, a veces prefería decirme gorda yo a que otros lo dijeran para no sentir el golpe.
Quisiera decirles que mi vida cambio desde el minuto uno de este año, las lecciones que he tenido que vivir me han demostrado que soy fuerte, valiente y capaz de seguir adelante, creo que esta Ale me gusta más.
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